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Angelito de la calle
En una tarde que reposaba tranquilo
Leìa un libro, y escuchè en la puerta
Como si en ella quedamente tocaran,
Como lamentos, eran ruidos extraños
Abrì la puerta y vi a un niño pequeño
Quizà de tan solo unos cinco años
Parecìa muy dèbil o muy cansado
Me mirò y me dijo, me das de comer?
Tengo sed y tambièn mucha hambre,
-Pero claro que sì, con quien vienes
Con nadie, me sacaron de mi casa
Mi Papà y mi Mamà estaban borrachos
Estoy perdido, durmiendo en el suelo
Y mis Papàs no quieren darme de comer
Me pegan, toman vino y no està mi abuelo
El si me quiere, pero se fuè con una mujer
Me daba vueltas la cabeza de coraje
Quien habìa cometido semejante ultraje
En un pequeño de tan tierna edad
Cuando requiere cariño y no de maldad
El niño estaba sentado en el piso
No tenia fuerza para estar parado
Le quise ayudar, pero no quiso
Dijo estar en la espalda lastimado
Le levante su camisa y vi con horror
Que estaba duramente golpeado
Y en su carita se reflejaba gran dolor
Por los golpes y el estar abandonado
Llamè a la policìa, no podìa permitir
Que esos padres quedaran impunes
Solo locos se atreven a un niño herir
Y al sufrimiento del hijo estar inmunes
Le trajimos un plato con sopa y pollo
Y lo sentamos en un sillòn
Pobre niño estaba descalzo y ligero
Y en la planta del pìe una laceraciòn
Una ambulancia llamò el policìa
El niño parecìa tener mucho frìo
Pero no, era fiebre lo que tenìa
Y el niño entraba en franco desvarìo
Me mirò y sus brazos extendiò hacia mì
Me dijo, si me quieres verdad Papito
Ya no voy a pedir leche a mi Mami ni a tì
Ni harè ruido para que puedas dormir un ratito
Con el alma hecha pedazos rompì en llanto
Le dije, si te quiero y nunca mas te pegarè
Iràs a la escuela y muchos juguetes te comprarè
Y asì sabràs mi hijito porque te queremos tanto
En esos momentos puso en blanco sus ojitos
Y los paramèdicos se lo llevaron cargando
Llevaba completamente sueltos sus brazitos
Y partieron ràpido y al niño examinando
El policìa tambièn estaba llorando
Descuide mi jefe me dijo, de los Padres
Yo me encargo, esos no se me escapan
Tendràn merecido castigo, le estarè informando
Asì sucediò esa tarde para mì inolvidable
La triste historia que les contè a detalle
De un niño de una nobleza admirable
Dije niño? no, ¡era un angelito de la calle!
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