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Piso de ladrillos
Mi linda calle de tierra
la callecita de mi barrio,
con su número inolvidable,
fué mi cuna predilecta.
Recuerdos de mi infancia,
de mis primeros pasos.
Pisos de ladrillo regados,
donde transcurrió mi vida.
Casas pequeñas, humildes,
gente, nobles y sinceras.
Sin tapujos ni mentiras
su palabra era documento
Mis amigos de entonces,
se fueron y no volvieron.
Mi vieja, mi casa, el cole,
cosas que nunca olvidare.
Aquella chiquilla preciosa
de ojos negros y vivaces.
De trenzas largas y rulos.
llenó mi pequeña vida.
Que como desperdicio,
la vida llevo, no se donde,
Destellos de vida insipiente.
auroras regadas de llanto.
Cuantas noches, tendido
en la catrera pensando,
Como iba a ser después,
Añoranzas del pasado.
Los años han pasado, y la
vida me ha dejado heridas,
Que llevo en mi existencia.
Cuanto daría por tener todo
de nuevo otra vez volver.
Y otra vez edificar castillos,
con verdadera sensación.
Sin temor a equivocación,
con mi vieja y mis amigos.
Miércoles, 07 de mayo de 2008
Francisco H. Figueroa
Poemas leidos 37 veces
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